San Juan, Puerto Rico – 1 de abril de 2026 – La herencia deportiva volvió a hacerse sentir en la malla alta. Nieta del inmortal Johnny “El Indio” Báez e hija de dos exatletas puertorriqueños —Juan Carlos Báez, exbaloncelista retirado en 1996 con el equipo de San Juan, y Wilmarie Carlo, exnadadora—, Marcelle Báez Carlo escribió hoy su propio capítulo en la historia del voleibol nacional al ser seleccionada como la Novata del Año de la Liga de Voleibol Superior Femenina 2026, distinción anunciada por la Federación Puertorriqueña de Voleibol.
Su hermana, Alanis Báez, también ha destacado en el deporte puertorriqueño como atleta de pista y campo, además de formar parte del equipo de baloncesto de Cataño en la Liga Puertorriqueña. La trayectoria de Alanis refleja el fuerte arraigo deportivo de la familia y el entorno competitivo que ha acompañado el desarrollo de Marcelle.
El reconocimiento adquiere un valor especial este año, pues la votación incluyó por primera vez la participación directa de los fanáticos, quienes respaldaron con entusiasmo el impacto inmediato de la central junqueña. A esos votos se sumaron los de los medios de prensa y los miembros autorizados de los equipos, creando un consenso sólido alrededor de la temporada debut que Báez protagonizó con las Valencianas de Juncos.
Con la determinación que caracterizó a su abuelo en las canchas de baloncesto y la disciplina que heredó de sus padres atletas, Marcelle se consolidó como una de las figuras jóvenes más prometedoras del torneo. Su presencia física, madurez competitiva y capacidad para responder en momentos grandes confirman que el legado familiar no solo continúa… sino que ahora brilla desde el centro de la red.
Báez Carlo recibió un total de 671 votos para el galardón de Novata del Año, sumando los votos de fanáticos, prensa nacional y miembros de los equipos autorizados a participar.
Su más cercana rival fue Jomailee Reyes, de las Atenienses de Manatí, con 601 votos. En la tercera posición figuró Alannis Oramas, también de las Valencianas de Juncos, con 241 votos, mientras que el cuarto lugar correspondió a Leandra Mangual, igualmente de Juncos, con 144 votos.
La noticia del premio llegó en un momento especial. Al concluir el partido en el que las Valencianas aseguraron su pase a las semifinales quitándole el invicto a las Cangrejeras de Santurce, fue su propio padre, Juan Carlos Báez, quien tuvo el privilegio de darle la noticia. Marcelle, visiblemente emocionada, apenas pudo contener las lágrimas mientras abrazaba a su familia y a sus compañeras. “No tengo palabras”, expresó con la voz entrecortada. “Estoy agradecida con la confianza que el staff me dio desde el principio, agradecida con todas mis compañeras. Yo creo que este premio es de las Valencianas de Juncos. Lo comparto con las otras jugadoras novatas de mi equipo. Ahora me toca seguir mejorando y dando lo mejor de mí”.
Recordó también cómo llegó al conjunto junqueño esta temporada. Tras presentarse al sorteo, fue seleccionada en el segundo turno, y desde ese momento —según relató— la administración del equipo la hizo sentir respaldada y parte integral del proyecto. “La administración ha sido excelente desde el día uno”, afirmó.
Con la clasificación a las semifinales ya asegurada, Báez Carlo mira hacia adelante con la misma serenidad competitiva que mostró durante toda la temporada. Sobre el cruce ante las Cangrejeras de Santurce, fue clara y directa: “Debemos seguir trabajando, seguir acoplándonos con las jugadoras nuevas y mantenernos enfocadas”.
Además de Báez Carlo, otras jugadoras recibieron un respaldo significativo de la fanaticada durante el proceso de votación:
• Paula Cerame – Cangrejeras de Santurce
• Alondra Maldonado – Pinkin de Corozal
• Paola Soto – Leonas de Ponce
• Diana Trujillo y Jangeliz Ramírez – Criollas de Caguas
• Yaliancis Flores y Solimar Santos – Atenienses de Manatí
• Stephany Velázquez y Fabiola Soto – Valencianas de Juncos
• Natalia Molina y Desiree Cruz – Leonas de Ponce
El legado deportivo de la familia Báez suma hoy un nuevo capítulo. Y aunque la historia comenzó en las canchas de baloncesto, es ahora en la red del voleibol donde una nueva generación escribe su nombre con fuerza, disciplina y un futuro que promete seguir creciendo.
