Dos leyendas del voleibol puertorriqueño fueron reconocidas durante la ceremonia inaugural celebrada en Yauco
YAUCO, Puerto Rico – 24 de octubre de 2026 – La Federación Puertorriqueña de Voleibol (FPV) y la Liga de Voleibol Superior Masculina (LVSM) dedicaron oficialmente la temporada 2026 a dos figuras cuya trayectoria ha dejado una huella permanente en la historia del deporte puertorriqueño: Jorge “Cubano” González Alonso y Víctor M. López Ortiz.
El reconocimiento se llevó a cabo previo al partido inaugural de la temporada entre los Cafeteros de Yauco y los Patriotas de Lares, celebrado en el Coliseo Raúl “Pipote” Oliveras de Yauco, ante la presencia de familiares, amigos, fanáticos, directivos y miembros de la comunidad deportiva.
La dedicatoria honra las extraordinarias contribuciones de ambos homenajeados, quienes durante décadas representaron los más altos valores del voleibol puertorriqueño, destacándose como atletas, dirigentes, educadores y promotores del desarrollo de este deporte.
Jorge “Cubano” González Alonso: excelencia competitiva y legado inmortal
La temporada 2026 reconoce la extraordinaria carrera de Jorge “Cubano” González Alonso, una de las figuras más destacadas que ha producido el voleibol puertorriqueño.
Llegado a Puerto Rico durante su juventud, González Alonso desarrolló una distinguida carrera que lo convirtió en pieza fundamental del Equipo Nacional y en uno de los jugadores más dominantes de su generación.
Formó parte de la Selección Nacional de Puerto Rico entre 1971 y 1980, integrando un grupo élite dirigido por el profesor Israel García y representando al país durante nueve años consecutivos en importantes competencias internacionales.
Su trayectoria internacional incluyó participaciones en:
Juegos Centroamericanos Universitarios de San Juan, Puerto Rico (1971).
Series de partidos amistosos en México, Venezuela y República Dominicana (1972).
Campeonato NORCECA de Tijuana, México (1973).
Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo, República Dominicana (1974).
Campeonato Mundial de Voleibol de México (1974).
Segundos Juegos Universitarios en México (1975).
Campeonato NORCECA (1976).
Juegos Centroamericanos y del Caribe de Medellín, Colombia (1978).
Juegos Panamericanos de San Juan, Puerto Rico (1979).
A nivel nacional participó en el voleibol superior masculino entre 1971 y 1983, período en el que disputó ocho series finales, logrando un extraordinario balance de cuatro campeonatos y cuatro subcampeonatos.
Su desempeño individual fue igualmente sobresaliente al ser seleccionado en múltiples ocasiones para los Juegos de Estrellas, obtener dos premios de Jugador Más Valioso (MVP) del torneo y recibir reconocimientos como Jugador Más Valioso en varias series finales.
Asimismo, fue escogido por la Federación Puertorriqueña de Voleibol para representar la institución en dos Cenas Olímpicas, celebradas en 1974 y 1978, distinción reservada para atletas de sobresaliente trayectoria.
Sus contribuciones al deporte fueron reconocidas con su exaltación a la Galería de los Inmortales del Deporte Ponceño en 1994 y posteriormente al Pabellón de la Fama del Voleibol de Puerto Rico en 2017.
Su disciplina, liderazgo, entrega y pasión continúan siendo ejemplo para las nuevas generaciones de voleibolistas puertorriqueños.
Víctor M. López Ortiz: más de seis décadas formando generaciones
La FPV y la LVSM también dedicaron la temporada 2026 a Víctor M. López Ortiz, una de las figuras más completas e influyentes en la historia del voleibol nacional, cuya aportación abarca más de seis décadas como jugador, dirigente, administrador deportivo y educador.
Como atleta, fue campeón intercolegial y Jugador Más Valioso de la Universidad de Puerto Rico en 1971, destacándose como una de las principales figuras del voleibol universitario del país.
En 1972 representó a Puerto Rico en los primeros Juegos Centroamericanos Universitarios, mientras que en el voleibol superior alcanzó el subcampeonato nacional con Guaynabo en 1977.
En 1980 logró otra importante distinción al convertirse en el mejor anotador del Torneo Superior Masculino, consolidando una trayectoria que también incluyó su participación en cinco Juegos de Estrellas y su integración al Equipo Nacional de Puerto Rico.
Su impacto se multiplicó desde el banquillo.
López Ortiz inició su carrera como dirigente en 1973 y desarrolló una destacada trayectoria en categorías escolares, universitarias y superiores, alcanzando uno de los más impresionantes récords como estratega en Puerto Rico.
Fue reconocido como Dirigente del Año en cuatro ocasiones:
San Juan (1989)
Caguas (1990)
Bayamón (2000)
Carolina (2005)
A nivel internacional representó a Puerto Rico como dirigente en los Junior Olympics de 1996, donde obtuvo medalla de plata, y posteriormente en competencias NORCECA en 1997.
Su liderazgo trascendió la cancha mediante importantes funciones administrativas y comunitarias.
Entre sus numerosas aportaciones se destacan:
Presidente de la Asociación de Entrenadores de Voleibol (2001-2005).
Apoderado de San Juan en la Liga de Voleibol Superior.
Director del Programa Bucaplaa (1992-2006).
Director del Viking Summer Camp desde 1982.
Director de las competencias Safety Olympics.
Secretario y Tesorero de la Liga Atlética de Colegios Cristianos durante 27 años.
Voluntario y colaborador de organizaciones recreativas como Arespa, Borinquen Coquí y Pitirres.
Su compromiso con la formación de atletas, entrenadores y líderes deportivos ha sido fundamental para el crecimiento y fortalecimiento del voleibol en Puerto Rico.
Un homenaje a dos vidas dedicadas al voleibol
Con esta dedicatoria, la Federación Puertorriqueña de Voleibol y la Liga de Voleibol Superior Masculina reconocen a dos hombres que representan la excelencia, el sacrificio y el compromiso con el desarrollo del deporte nacional.
La temporada 2026 quedará marcada como un justo homenaje a Jorge “Cubano” González Alonso y Víctor M. López Ortiz, cuyas contribuciones continúan inspirando a las nuevas generaciones y fortaleciendo el legado del voleibol puertorriqueño dentro y fuera de la cancha.
