YADIER MOLINA PATROCINA EQUIPOS JUVENILES DE PUERTO RICO

LA HABANA, Cuba – El destacado receptor de los Cardenales de San Luis de las Grandes Ligas de Béisbol, Yadier Molina, inició su patrocinio al programa juvenil del voleibol de Puerto Rico con el equipo que participa en la IV Copa Panamericana sub-18 por un boleto mundialista.

“Él tiene una compañía de ropa deportiva y tuvo esa iniciativa de aportar a nuestros planes con los nuevos talentos porque le gusta la juventud y el deporte, y es una manera de aportar a la sociedad”, reveló aquí el doctor Anthony Meléndez, vicepresidente de la FPV.
El joven directivo comentó que por intermedio de Glorimar Ortega, ex colocadora de la selección nacional boricua, tuvo la iniciativa de contactar con la FPV para hacer realidad su sueño.
“Ya este es el primer torneo que nos patrocina e igual lo hará con el equipo sub-20”, dijo con alegría Meléndez.
“Por agradecimiento le damos el auspicio principal al uniforme, el M4 representativo de su apellido y el número que utiliza en su traje de pelotero”, señaló.
“Exhortamos a toda persona de esta rama que quiera colaborar no solo con el voleibol, igual a otras disciplinas deportivas que necesitan ese tipo de ayuda económica, que se sumen al movimiento nacido por el sentimiento de Molina”, solicitó.
Yadier Benjamín Massa Molina, apodado Yadi, conforma la selección de Cardenales de San Luis, con la que ha obtenido dos coronas de la Serie Mundial.
Acaba de conquistar la medalla de plata en el Clásico Mundial, del que fue nominado el receptor del equipo Todos Estrellas.
El excepcional máscara de 1,8 metros, nació el 13 de julio de 1982 en Bayamón, Puerto Rico y en sus primeros diez años de carrera ha disputado con Los Cardenales siete Play Off. Tras su debut ganó rápidamente una reputación por poseer uno de los brazos más fuertes y precisos detrás del plato.
Desde su debut en las Grandes Ligas en 2004, Molina ha jugado toda su carrera con este elenco y luego del 2009 fue seleccionado siete veces consecutivas al Juego de Estrellas, ocho al Premio del Guante de Oro de los Rawlings y una al Bate de Plata.
Nació en el seno de una familia beisbolista, se crió en el barrio Espinosa en Dorado. Su padre era segunda base aficionado en la Isla del Encanto, y sus dos hermanos mayores, Bengie y José, fueron los principales receptores de la Liga, de quienes aprendió el arte de la captura. (Nota por NORCECA)